Con el fascinante telón de fondo de la región de Ouarzazate, las Kasbahs, o castillos de barro, son símbolos perdurables del rico patrimonio y esplendor arquitectónico de Marruecos. Construidas con materiales de tierra que armonizan con la paleta natural del desierto, estas fortalezas ejemplifican la brillantez del diseño del sur de Marruecos. Sus imponentes muros, adornados con detallados motivos geométricos, evocan una época en la que una artesanía experta y un profundo vínculo con la tierra crearon maravillas arquitectónicas perdurables.